Seguidores

viernes, febrero 15, 2008

Modernidad atemporal

.

....

¿Me das la mano? primera estación... Décima cuarta lección.

Un ícono nunca es casto sobre todo si se centra en sí mismo y se empapa de ego, de polución y deserta. cuervos adaptados a la incertidumbre de las sombras que dejan pedazos de nombres en su camino.

empecinados en lo literal, 
descansan sobre una litera
tapizada de polvorientos ojos.
los que temen al amor
se llenan de ausencias
tejidas por arañas migratorias

pero mal que bien y aun siendo que eres huidiza de la necia exigencia, adicta a la claridad de ideas, me eres simpática y creo adivinar en tus post una melosa música que amas día a día, rapsoda post mortem, ni a la izquierda ni a la derecha, céntrico, y con la limpieza de una luz

dices que condescender es la modernidad hoy en día, agnosticismo, sexo, libido, poesía... la libre expresión del libre pensamiento...

el espíritu de la palabra es el tormento del que no percibe el deleite del enigma imponiendo su misterio sobre el dogma ignorante. la balanza de los sepultureros sopesando la árida ceniza de sus corazones calcinados.

unigénita idea, cala,

se arraiga, pulula, pulsa
eres un objeto, mi objeto,
cuerpo abrazando el cosmos
instrumento compulsivo del eros 

edom reina… hedón, voyeur 
camerún, paris, madonna
si, aquí tienes mi mano y el codo desnudo también
salidle al encuentro, por encima de ver la pleamar… 

disertas dentro de mi habitación húmeda, intocable, más allá del mar, sepultas un vacío ufano, tenebroso el canto en el viento cabeceando, rojas nubes escénicas, aquí es donde vienes a rasgar el velo, a inventar el centro, aquí vas a tocar el cuerpo con una serpiente

aquí podrás tocar tu órgano, erigir el pedestal, hacerlo eyacular y en diáfana libertad, encenderte en  enigmas para  apagar tu secreto deseo de explotar 

aquí donde culebrea el azul del cielo en claroscuro, sin llamarme mallarme, podrás quedarte muerto. o resucitar entre mis labios...

.

3 comentarios:

Aleja Gómez dijo...

calles oscuras, niebla, sombras que se mueven a una velocidad imposible...
imposible!
el cuervo echó a volar y dejó caer una pluma negroazulada
una noche imposible

bajo un farol el doctor Jeckyll. vomitando el veneno...

la niebla refleja las luces. la niebla es un arcoiris estallado.

¿dónde estábamos? -preguntó el zombie que pasaba caminando hacia adelante, siempre hacia adelante...

bajo un farol Julieta sigue esperando a Romeo, que según cuentan las últimas noticias no ha tomado su veneno porque no sabía si Julieta lo había hecho primero... Romeos eran los de antes!!!

-Romeos eran los de antes -devuelve el eco del coro de Julietas abandonadas en pleno parto al destino partido.

Romeo, dentro de su cueva, intenta inventar el antídoto contra el amor, para no tener que suicidarse.

Julieta estuvo con Hyde y se creyó que había estado con Jeckyl.

Pagliacho estuvo con Columbina: y creyó que se trataba de Columbina.




al costado del pueblo cruza un pequeño brazo del río, que canta con voz de cristal a través de la noche, el destino de los que quieren cambiar su destino...


una carta con un arlequín: un comodín.
cayendo.
ca
yen
d
o

una pluma de cuervo negroazulada

marvision dijo...

No se, me dice algo, esta poesía, como si tuviera un mensaje para mi.
Pero tampoco se mucho más.
besitos de marimar para su hermanita...Naty, se feliz
Amor para todos los seres del mundo

Natasha dijo...

Sólo tu, aleja, sólo alguien como tu hija de la lejanía, (qué sabes entender mis blasfemias) podría dejarme un comentario de la grandeza como el que me has dejado en este post

Romeo bajo otro farol sigue esperando que se aparezca Julieta, suspira su pobre corazón pero ella lejos esta meándose de las ganas en la “piccola roma”, un restaurante de calle penumbra que no restaura nada…

nada que no sea el veneno recolectado por el inspector holmes con una plumilla negro azulada que casual cayo del cielo y con mucho decoro se lo lleva a su nieta la nueva Julieta, no la dulcinea melosa, ni la bubulina babosa, es la Julieta pizpireta, columbina danzarina que espera sentada delante de una copa colmada de amargo de angostura, ella se opone a pagar la dote que le exige jeckyll el macroprosopus de romeo, un potroso vejete de cabello largo, patricio dogmático y belicoso, que no cesa en su acoso racionalista, ávido de plata que nada en oro. Oro de carne maciza medida con exámetros latinos.

Sin prisa yo miro toda la escena desde el fondo de la noche y me meo de la risa, el espectáculo es un jeroglífico montado sobre una tienda de abalorios, más allá en el trasfondo el anunciado tabernáculo de la libertad asesinada a punta de puñaladas de arcoiris y castillos encantados. Mas en el escenario todo parece perfecto. Soy testigo bajo palabra de mi propia muerte que mendigo, -dijo- tras de su asesinato frustrado. Tras bambalinas se oye una sirena ulular, él, imperturbable no corresponde, impecable va vestido, con su frac rojinegro. cómodamente se acomoda en lugar preciso incomparablemente bello y estelar. El comodín no es como el camaleón que simplemente cambia de color, ni es del montón, es todo y nada. coge la idea, la decanta, la ilusiona, la embute, la embiste, la descompone en contrapuntos, indóciles voces de sinfonía, de aciertos y desaciertos inigualados, acordes en cánones abiertos. tremendamente lindo. en su estertor final se eleva del frío cielo al tórrido infierno se posa sobre un gajo de gemidos y tras un prolongado suspiro amenaza con caer desvertebrado

pero en el último momento llega Watson haciéndose pasar por mister Hyde. enseguida se pone la máscara de Pagliacho que a su vez se hace pasar por Sherlock lleva en su cuenta por cuenta 222.222.222.222 exitosos lances, veces más veces menos, como arlequín aparece y desparece yendo del cielo al infierno y viceversa, se aleja al terminar, se va, acaba la divina comedia y al fin justo antes de caer el telón aparece el fantasma de Jeckill suplantado por Romeo husmeando los aplausos del gran publico, que se desgalilla gritando improperios y se despalma palmeando a los miles de mosquitos que se dan a la noble tarea de chuparles su aterrada sangre acida y venenosa

Mi querida aleja si tú no sabes a donde voy, ¿quien podrá saberlo? ¿Y si me besas es porque en verdad sabes quien soy, o sólo se te afigura? Jajaja a pesar de todo estamos trabajando. No te olvides… va cayendo, va cayendo, mi amado lentamente su destino es como una pluma negro azulada, gimiendo por su gimiente cuerpo desvertebrado, cayendo sin terminar en una noche imposible de interminables suicidios



...y vértigos

esto último lo escribí porqué tú mejor que nadie me comprendes mar y mar, ves en el mar eterno, entre sombras luminosas y nieblas de ternura, cosas que antes no estaban, nada coyuntural, sino conspiración pura, que para el común pasan desapercibidas


Quemando la voz de mi insomnio os dejo saludos

Related Posts with Thumbnails